Reflexión: Pensar con las manos (Ejercicio 3 - Corte 3)
Pensar Con las Manos
Alberto Campo Baeza
Como estudiante de primer semestre en la Universidad del Tolima, he estado sumergido en las lecturas de Alberto Campo Baeza y quería compartir una reflexión sencilla sobre lo que significa empezar este camino de la arquitectura, especialmente basándome en su libro Pensar con las manos.
Para nosotros, que apenas estamos soltando la mano en taller, estas tres ideas son fundamentales:
1. El Establecimiento de la Arquitectura (Crear un lugar en el mundo)
Lo primero que he aprendido es que la arquitectura empieza con un gesto muy simple pero poderoso, decidir dónde nos paramos. Campo Baeza explica que los seres humanos siempre hemos buscado un plano horizontal para establecernos, como cuando de niños jugábamos a "las casitas" y trazábamos líneas en la tierra. Él nos habla de dos mundos: lo estereotómico, que es esa arquitectura pesada ligada a la tierra (como una cueva o un podio de piedra), y lo tectónico, que es ligero y busca el cielo (como una cabaña o una plataforma que flota). Como estudiantes, esto nos enseña que antes de levantar paredes, debemos "dominar" el suelo. Ya sea creando un podio como en la Villa Rotonda o una balsa que flota como la Casa Farnsworth, nuestro trabajo es definir ese límite entre la tierra y el cielo.
2. De la Medida de las Ideas (Construir con la cabeza)
A veces creemos que la arquitectura es solo hacer dibujos bonitos, pero el autor nos recuerda que lo que realmente hacemos es construir ideas. Una idea en arquitectura no sirve de nada si se queda en el aire, para que sea verdad, necesita tener dimensiones precisas.
Me impactó mucho la frase que dice que "la Gravedad construye el espacio y la Luz construye el tiempo". Esto significa que nuestras ideas deben llevarse a la materia con precisión. No se trata de tirar líneas al azar, sino de entender que cada medida que ponemos en un plano es lo que permitirá que esa idea se convierta en algo real y habitable.
3. De las Medidas del Hombre (Nosotros somos la regla)
Finalmente, algo que no podemos olvidar es que el punto de partida de todo es el humano. Diseñamos para cuerpos que ocupan un espacio, que se mueven y que sienten. Campo Baeza dice que la arquitectura es como la poesía es "la palabra conjugada con el número".
Un ejemplo genial que da es la Casa Farnsworth, su suelo está a exactamente 1,70 metros de altura, que es la altura de la vista de una persona, para que el plano se convierta en una línea frente a nuestros ojos. Incluso nos cuenta una historia increíble, la Casa Farnsworth es tan precisa que, por sus medidas (9 metros de ancho), ¡podría pasar volando a través del óculo del Panteón de Roma!.
Reflexión final
Para quienes estamos empezando en la arquitectura, creo que el consejo más valioso es que siempre llevemos con nosotros una cinta métrica, láser o cualquier herramienta de medición. Debemos aprender a medir nuestro mundo ,nuestra habitación, el salón de clase, los parques de Ibagué, para entender la relación entre nuestro cuerpo y el espacio. Al final, se trata de aprender a pensar con las manos para que nuestras ideas, bien medidas y razonadas, puedan algún día conmover a los demás.
Un breve mensaje del autor del libro sobre la labor de ser Arquitectos.